Un buen aceite puede perder expresión si se almacena mal. La conservación doméstica depende sobre todo de cuatro factores: luz, calor, oxígeno y tiempo. Controlarlos no requiere equipamiento especial, sino hábitos sencillos y constantes.
Alejarlo de la luz y del calor
Guarde la botella en un armario fresco, oscuro y seco, lejos del horno, los fogones y una ventana soleada. La estabilidad es más importante que buscar un punto excesivamente frío: conviene evitar cambios frecuentes de temperatura.
Cerrar después de cada uso
El contacto prolongado con el aire acelera la pérdida de aroma. Cierre la botella en cuanto termine de servir y evite trasvasar el aceite a recipientes abiertos. Si utiliza una aceitera, elija una que pueda cerrarse y rellénela en cantidades pequeñas.
La ficha de AEUREA ONE muestra el formato y la información de producto del AOVE Verdial de Periana.
Comprar para un consumo real
El tamaño adecuado depende de la frecuencia de uso. Una botella abierta y utilizada con regularidad mantiene mejor su lectura que un formato grande olvidado durante meses. Anotar la fecha de apertura puede ayudar a ordenar el consumo.
Una lectura que continúa
Conservar bien es prolongar la claridad del aceite, no detener el tiempo. Para comprender qué aromas se quieren proteger, puede consultarse la guía Cómo catar un AOVE Verdial y continuar por las demás lecturas prácticas del Journal.

